Una bonita ciudad con mucho para ofrecer
Gotemburgo, con algo más de medio millón de habitantes, es la segunda ciudad en importancia de Suecia, después de su capital Estocolmo, y ha sido siempre la puerta natural del país hacia occidente ya que cuenta con uno de los puertos más grandes de Europa.
Se trata de una urbe dinámica con gran tradición marinera que está situada en la costa oeste del país, con grandes astilleros donde se construyen barcos de todo tipo. Pero la historia de esta ciudad también nos recuerda que hace 14.000 años el territorio estaba completamente cubierto de hielo. Al irse retirando paulatinamente los glaciares, el ser humano siguió su rastro y encontró el primer lugar de residencia conocido en esta parte de Escandinavia, el cual data de unos 10.000 años a. de C. Las tierras del norte fueron poblándose poco a poco, aunque con un desarrollo muy retrasado con respecto al sur del Viejo Continente. Sin embargo, a pesar de que Suecia ha vivido en paz desde hace más de un siglo, en su historia habría que destacar las innumerables guerras e intentos de expansión que han sucedido en este país. 
A nivel general, los primeros pobladores conocidos de este país fueron los vikingos, guerreros del norte que vivieron entre el siglo IX y mediados del XI, y que se caracterizaban por las sangrientas incursiones de pillaje, muchas de las cuales llegaron hasta ciudades del Mediterráneo. En esa misma época aparecieron las primeras misiones cristianas lo que hizo que el país quedara cristianizado a partir de mediados del siglo XII. No obstante, y a pesar de todo, Suecia mantuvo durante mucho tiempo sus creencias paganas con una mitología rica y variada.
No hay que olvidar que la ciudad de Gotemburgo fue fundada por el rey Gustavo II Adolfo, y construida en un principio por holandeses, por lo que desde el siglo XVII el idioma holandés formaba parte de las lenguas oficiales del país. En la actualidad se habla el sueco, aunque también mucha gente habla inglés y alemán. Ya en 1621, el rey sueco decidió reforzar la ciudad dotándola de muros fortificados, lo que permitió su rápido desarrollo y
prosperidad. A principios del siglo XVIII se abrió las relaciones entre Suecia y China por mar, cuando la Compañía Sueca de las Indias Orientales (Svenska Ostindiska Kompaniet) inició el comercio con Oriente. A Gotemburgo llegaba del continente asiático, loza y porcelana, té, especias, tejidos y otros artículos de lujo de la época. Las costumbres y el estilo de vida británicos se convirtieron en una moda en este país, por lo que la ciudad recibió el sobrenombre de “pequeña Londres”. Más tarde, en el siglo XIX, comenzó a ser industrializada, en su mayoría por empresarios escoceses e ingleses inmigrantes, y con los años muchos de ellos se enriquecieron tanto que donaron fortunas, muchas de las cuales fueron utilizadas para fundar hospitales, bibliotecas y universidades. Continue reading »