
La mayoría de los encendedores clásicos de bolsillo son ya obras de arte
Antes, muchos años atrás, la medida del valor de un hombre era su encendedor de bolsillo, también conocido con el nombre de mechero. Desde muy joven, tendría unos 10 años, me obsesionaban los mecheros. En casa había unos cuantos que utilizaban mis padres como buenos fumadores que eran. Gracias a mi afición por estas pequeñas maquinas de bolsillo he podido, a lo largo de mi vida de adulto, quedarme con algunos de aquellos que mis padres me fueron regalando cuando fui mayor. Los demás desaparecieron, o se los iba regalando a las mozas con las que paseaba cuando llegó mi edad tonta. ¡Cosas de la vida! 
Hoy, con casi 60 años, me siento orgulloso de tener una pequeña colección de encendedores clásicos (años 20, 30, 40, 50, 60, 70, 80…) muchos de los cuales he podido guardar desde que era un chiquillo, bien porque me los regalaron mis padres o porque los he ido consiguiendo en los mercados y rastrillos de toro el mundo. Continue reading »










