
Un gran proyecto arquitectónico en la Borgoña
El castillo de Guédelon es uno de esos proyectos que nacen de la nada. En 1979, Michel Guyot, un borgoñón “amante de la piedra antigua”, como él mismo se define, adquirió y restauró el castillo renacentista de Saint Fargeau en una localidad vecina. La obra de reconstrucción desnudó los vestigios medievales del castillo inicial. Guyot no podía recuperarlos sin destruir el château mas reciente. Este problema insoluble dio nacimiento a la idea de edificar una fortaleza de la Edad Media, como si hubiese sido descubierta. Para ello, el proyecto debería respetar rigurosamente los cánones arquitectónicos de la época. Un comité multidisciplinario de especialistas en el medioevo y de expertos en poliorcética (disciplina centrada en la construcción de bastiones o fortificaciones) se convertirá en el aval científico. Jacques Moulin, arquitecto en jefe de Monumentos Históricos, diseñará los planos de un castillo de talla media para la época.