jun 232011
 
ARUBA 1 144
 
       Como perderse sin querer, o queriendo
 
Habría que preguntarse si verdaderamente ¿existe el paraíso? Ya que en ocasiones pensamos que sí, y otras que es solo un cuento chino. Pues bien, yo creo que existe de cierta manera, al menos para algunos mortales como yo, y así también lo consideró el famoso artista francés Paul Gauguin, que se fue a pintar a la Polinesia e hizo de ella su residencia definitiva, aunque de ello hablaré en otro momento. Pero hay muchos otros rincones en la tierra que también merecen la pena aparte de este bello lugar; las Vírgenes, las Antillas, las Seychelles, muchos rincones de Indonesia…  Lugares soñados en los que es posible alquilar un velero y “regalarse” un crucero por los trópicos, o simplemente alquilar una casita junto a la playa para descansar y estar solo por unos días. Son muchos más de los que aparecen en los escaparates de las agencias de viaje, rincones en los que descubrir a veces la vida en estado puro, inmaculada, sin “contaminar” por la omnipresente civilización de occidente. Continue reading »
abr 282011
 
Nascaron de un joven

Intrépidos hombres y hermosas damas surcanso a golpe de olas

La memoria de los ojos del mascaron de proa es el recuerdo de la repetida historia del nacimiento del sol. Pero el mencionado mascarón no es sólo sostén de los ojos que presencian los nacimientos solares en el alba del mar. Es también máscara. Máscara ritual que reviste el rostro del sacerdote, de un poético invocador de lo sagrado. Para que el poeta cante la vulva del espacio que se abre, en el alba, en el mar”.

Con estas palabras comenzaba Pablo una de sus muchas cartas dirigida a la vida, a esa vida que tiene mucho que ver con el mar. A ese mar que tanto añoró el poeta chileno y que tantas alegrías y disgusto compartió en su casa de Isla Negra, allá en el Cono Sur americano.

La palabra “mascarón” se refiere también a una “gran máscara” y, seguramente, tiene algo que ver con los festejos de los carnavales de algunos países suramericanos. Son también los vigías que nunca se bajan del barco. Los otros tripulantes de la regata. Y en ellos se depositan las supersticiones necesarias para las buenas singladuras. Continue reading »